Cuando empiezas como autónomo, lo que más abruma no es facturar: es la sopa de números que aparece en la Agencia Tributaria. Modelo 303, 130, 111, 115, 347, 349, 390, 100… ¿Cuáles tienes que presentar tú? ¿Cuáles solo si tienes empleados o alquilas un local? Esta guía ordena todos los modelos fiscales del autónomo en un solo mapa, para que sepas qué impuestos pagas, con qué frecuencia y dónde profundizar en cada uno.

No todos los autónomos presentan los mismos modelos. Depende de tu actividad, de si aplicas retenciones, de si trabajas con clientes de otros países de la UE y de si tienes personas contratadas. Por eso conviene entender primero la lógica y después ver cada modelo.

La lógica de los impuestos del autónomo

Un autónomo en España tributa básicamente por dos grandes impuestos sobre su actividad:

  • IVA: un impuesto sobre el consumo que repercutes en tus facturas y que luego ingresas a Hacienda, descontando el IVA que has soportado en tus gastos.
  • IRPF: el impuesto sobre tu renta. Durante el año haces pagos a cuenta (trimestrales) y en la declaración anual se regulariza todo.

A esto se suman las obligaciones informativas (declaraciones que no siempre implican pagar, sino informar) y las que nacen cuando contratas personal o pagas ciertos conceptos a terceros. Los modelos son simplemente los formularios con los que cumples cada una de estas obligaciones.

Los modelos que casi todo autónomo presenta

Modelo 303: el IVA trimestral

Es el modelo que liquida el IVA. Restas el IVA soportado deducible del IVA repercutido y el resultado se ingresa (o, si es negativo, se compensa o se solicita según el caso). Tiene su propia serie de guías: empieza por qué es el Modelo 303, aprende cómo calcularlo y repasa los errores más habituales.

Modelo 130: el pago fraccionado del IRPF

Si tributas en estimación directa, el Modelo 130 es el adelanto trimestral de tu IRPF calculado sobre el rendimiento de tu actividad. Hay supuestos en los que no hace falta presentarlo, por ejemplo cuando buena parte de tus ingresos ya soportan retención. Lo explicamos en qué es el Modelo 130 y en Modelo 130 frente a retención IRPF en facturas.

Modelo 390: el resumen anual del IVA

Es la declaración informativa que recoge, en un solo documento, todo el IVA del año. No suele suponer un pago adicional, pero sí exige que tus cuatro trimestres cuadren entre sí. Tienes el paso a paso en Modelo 390: resumen anual del IVA.

Modelo 100: la declaración de la renta

Es la declaración anual del IRPF, la que se presenta en la campaña de la renta. Aquí se regulariza el año completo: los pagos del Modelo 130, las retenciones que te hayan practicado tus clientes y tus rendimientos del trabajo, del capital o de otras fuentes. Para que esta declaración no sea un dolor de cabeza, lo importante es haber llevado las facturas y los gastos al día durante todo el año. Consulta siempre las fechas de la campaña en la web oficial de la Agencia Tributaria, porque pueden variar de un ejercicio a otro.

Los modelos que dependen de tu situación

Modelo 111: retenciones de IRPF que practicas tú

Si pagas nóminas o facturas de profesionales a las que debes aplicar retención, tienes que ingresar esas retenciones a Hacienda. Se hace con el Modelo 111, normalmente de forma trimestral. Detalles en Modelo 111: cómo presentar las retenciones de IRPF.

Modelo 115: retenciones por alquiler del local

Si alquilas un local o una oficina para tu actividad y el arrendamiento está sujeto a retención, entra en juego el Modelo 115. Es habitual que los autónomos lo descubran tarde. Lo tienes explicado en Modelo 115: retenciones por alquiler.

Modelo 349: operaciones intracomunitarias

Si vendes o compras servicios o bienes con empresas de otros países de la Unión Europea y esas operaciones se realizan sin IVA español, tendrás que informar de ellas. La guía está en Modelo 349: operaciones intracomunitarias.

Modelo 347: operaciones con terceras personas

Es una declaración anual informativa sobre clientes y proveedores con los que has superado un determinado importe de operaciones durante el año. No debes confiar en cifras de memoria: el umbral y las excepciones se confirman en la normativa vigente. Para entenderlo, lee Modelo 347: operaciones con terceras personas.

Cómo organizar el año fiscal del autónomo

Una vez que sabes qué modelos te afectan, el truco es convertirlos en una rutina. Una estructura sencilla es esta:

  1. Cada semana: registra facturas emitidas y gastos recibidos. Si lo dejas para fin de trimestre, acumulas errores.
  2. Cada trimestre: revisa tu IVA repercutido y soportado, calcula los pagos a cuenta y presenta los modelos periódicos que te correspondan.
  3. A final de año: cuadra los trimestres, presenta las declaraciones informativas que te afecten y prepara los datos para la renta.

Las fechas concretas de cada modelo las tienes reunidas en el calendario fiscal del autónomo 2026. Revisa siempre el calendario oficial de la Agencia Tributaria antes de planificar: los plazos son los que publica ella, no los que recordemos nosotros.

Errores comunes al presentar modelos

  • Confundir retención con pago fraccionado. La retención la practica tu cliente en la factura; el pago fraccionado lo calculas e ingresas tú.
  • Deducir IVA de gastos sin factura válida. Una factura incompleta puede costarte la deducción. Repasa los requisitos legales de la factura en España.
  • Olvidar las facturas rectificativas. Si corriges una factura, el IVA y el registro deben reflejarse bien; mira cómo hacer una factura rectificativa.
  • Presentar fuera de plazo. Los recargos y sanciones dependen del caso; consúltalos en la normativa oficial.

El papel de la facturación electrónica y VeriFactu

Todo este calendario descansa sobre una base: tus facturas. La obligación de usar software de facturación que cumpla los requisitos de integridad y trazabilidad (VeriFactu) está cambiando la manera de emitirlas. Si quieres entender qué implica para tu actividad, empieza por nuestra guía de VeriFactu y facturación electrónica en España. Comprueba siempre en la normativa y en la Agencia Tributaria las fechas de aplicación que corresponden a tu caso.

Cuándo conviene apoyarte en un gestor

Presentar tú mismo los modelos es viable si tu actividad es sencilla. Si tienes empleados, operaciones con otros países, varias fuentes de ingresos o dudas sobre qué deducir, un asesor te ahorra errores. En ese caso, trabajar con un software que le permita acceder a tus facturas y exportarlas facilita mucho la relación; si eres gestor, mira el software de facturación para gestorías.

Facturación ordenada, impuestos más fáciles

Los modelos fiscales son más sencillos cuando tus facturas y gastos están ordenados desde el primer día. Con Facturi puedes emitir facturas profesionales, registrar tus gastos y tener a mano los datos que necesitas para cada trimestre, sin hojas de cálculo. Pruébalo y dedica menos tiempo a los papeles y más a tu negocio.